Revista Ciencias Sociales #191 2026 (I) • ISSN ELECTRÓNICO: 2215-2601
Uso de metáforas bélicas y médicas para legitimar el modelo de seguridad en El Salvador
Use of medical and military metaphors to legitimize the security model in El Salvador
Eduardo Torre Cantalapiedra*
Tipo de documento: artículo académico
Fecha de ingreso: 09/10/2025 • Fecha de aceptación: 26/03/2026
Resumen
El objetivo de este trabajo es analizar las metáforas que el presidente Nayib Bukele emplea para legitimar sus políticas de seguridad (2022-2025). Con base en los discursos, declaraciones y mensajes en redes sociales del presidente se analiza el uso de metáforas conceptuales en relación con las pandillas, el estado de excepción y otras políticas de seguridad. Las metáforas que más destacan en el análisis son las acciones contra las pandillas como una guerra y las pandillas son un cáncer; ambas empleadas a modo de herramientas de legitimación y persuasión.
Palabras clave: El Salvador, discurso, política, seguridad, régimen político
Abstract
The objective of this study is to analyze the metaphors that President Nayib Bukele employs to legitimize his security policies (2022-2025). Based on the president’s speeches, statements, and social media posts, the study analyzes his use of conceptual metaphors related to gangs, the state of emergency, and other security policies. The most prominent metaphors in the analysis are actions against gangs as a war and gangs are a cancer; both used as tools of legitimization and persuasion.
Keywords: El Salvador, discourse, politics, security, political regime
* El Colegio de la Frontera Norte, Ciudad de México, México.
https://orcid.org/0000-0002-4074-3752
etorre@colef.mx
1. Introducción
Desde el año 2019, el gobierno de Nayib Bukele ha desplegado una serie de políticas en materia de seguridad que habrían sido eficaces en disminuir la violencia de las pandillas a costa de un elevado volumen de vulneraciones de derechos humanos de las personas detenidas y encarceladas. Una de las herramientas empleadas por el gobierno salvadoreño en esta pugna con el crimen organizado, ha sido la declaración del régimen de excepción en marzo de 2022, que ha sido renovado mes con mes hasta el presente (marzo de 2026), lo que ha facultado al gobierno salvadoreño para realizar detenciones masivas de presuntos integrantes de las pandillas por medio de detenciones arbitrarias y sin aplicación del debido proceso (La Prensa Gráfica, 2026).
La continuidad del estado de excepción y la manera de accionar en contra de las pandillas han sido fuertemente criticadas por organismos internacionales, organizaciones de la sociedad civil defensoras de los derechos humanos, académicos y un largo etcétera de actores sociales, sobre todo por las continuas violaciones de derechos humanos (WOLA, 2022; Cristosal, 2023; Amnistía Internacional, 2024a).
El presidente Bukele ha posicionado y difundido ciertos discursos para justificar su modelo de seguridad y responder a las críticas (Rivera, 2025). El tema de seguridad ha sido clave tanto para lograr su elevado nivel de aceptación como su éxito en campaña electoral (Ávalos Rivera, 2024; Molina, 2024). La popularidad de Bukele se ha mantenido en gran medida por su capacidad de controlar la maquinaria de la propaganda mejor que sus predecesores (Rubio y Casique, 2024). El presidente salvadoreño ha mostrado un amplio dominio de las narrativas mediáticas respecto de su gestión, empleando estrategias discursivas que abrevan de los recursos tradicionales de la comunicación populista y de los discursos de regímenes autoritarios (Mila-Maldonado et al., 2022; Salas y Siles 2023; Andersson y Ramirez, 2024; Restrepo-Echavarría et al., 2025).
La literatura académica ha dado cuenta de que las narrativas de Bukele, especialmente en lo tocante a la seguridad, están caracterizadas por el uso de diversas estrategias discursivas: uso de figuras retóricas, el uso de códigos y símbolos populares, la construcción de la dicotomía entre nosotros (el pueblo) y el enemigo (las pandillas), las espectacularización mediática, entre otras (Grasetti, 2020; Salas y Siles 2023; Montaño, 2024; Wolf, 2024; Andersson y Ramirez, 2024; Rivera, 2025; Marroquín y Rivera, 2025; Restrepo-Echavarría et al., 2025; Tello, 2026). Si bien, existe toda esta diversidad de análisis, no existen trabajos que de manera específica aborden uno de los recursos discursivos más destacado: las metáforas. Esta carencia se hace más notable al observar cómo sus mensajes en redes sociales y discursos están repletos de expresiones metafóricas (véanse, por ejemplo, Noticias de El Salvador, 2022; Bukele, 21 de junio de 2022), y en algunos de sus discursos incluyen robustas alegorías para referir y (re)definir la historia reciente de las políticas de seguridad (Diario El Mundo, 2024).
El objetivo de este trabajo es analizar las metáforas que Bukele emplea para legitimar sus políticas de seguridad. Para el logro de este objetivo, primero, a modo de contextualización se examinan sucintamente las políticas respecto a las pandillas del gobierno salvadoreño. Segundo, se presenta el concepto de metáfora conceptual y las ventajas analíticas que este ofrece. Tercero, se presenta el corpus de discursos, declaraciones y mensajes en redes sociales empleado en este trabajo. Finalmente, con base en dicho corpus se analiza el uso de metáforas conceptuales bélicas y médicas en relación con las pandillas, así como con el estado de excepción y otras políticas de seguridad conexas.
2. Políticas en materia de seguridad de Nayib Bukele
Durante décadas, El Salvador ha sido uno de los países con mayor tasa de homicidios del mundo, con tasas superiores a los 100 asesinatos por cada 100 000 habitantes (Esteban, 2023). Las pandillas —Mara Salvatrucha (MS-13) y Barrio 18— habían consolidado un control de diversas partes del territorio nacional donde sometían a la población a sus amenazas, delitos y extorsiones. Esta problemática social y de seguridad ha sido la más prominente en las agendas de los sucesivos gobiernos salvadoreños.
Los planes de “mano dura” aplicados por los gobiernos de Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) y Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) —especialmente las administraciones de Francisco Flores Pérez (1999-2004), Elías Antonio Saca (2004-2009) y Mauricio Funes (2009-2014)— se caracterizaron por un enfoque represivo y punitivo frente a las pandillas; esto es, a través de arrestos masivos, militarización y uso de la fuerza; las pandillas constituyeron el enemigo común que debía ser eliminado (Reyna, 2017; Sánchez, 2024). Con esta meta emprendieron diversas reformas legales: la prohibición de las pandillas/maras, el endurecimiento de las penas en relación con la participación en asociaciones ilícitas, entre otras (Aguilar, 2006; Martínez-Reyes y Navarro-Pérez, 2019).
Las políticas de “mano dura” ignoraron la prevención de esta clase de delincuencia, la reinserción social de los integrantes de las pandillas y otras medidas estructurales de más largo aliento para lidiar con el fenómeno (Wolf, 2017). Tampoco repararon en cuáles serían sus efectos perniciosos: el debilitamiento de la institucionalidad democrática, aumentaron la desconfianza ciudadana; erosionaron el Estado de derecho; socavaron los principios fundamentales como la transparencia, la rendición de cuentas y la imparcialidad judicial; así como favorecieron el fortalecimiento de las pandillas, que pasaron de ser pequeñas bandas de barrio a ser verdaderas corporaciones criminales con una capacidad organizativa que les permite controlar extensiones de territorio y poblaciones enteras, entre otras (Aguilar, 2006; Reyna, 2017; Martínez-Reyes y Navarro-Pérez, 2022; Sánchez, 2024).
Ante este contexto, el gobierno de Bukele, al igual que sus antecesores, desplegó un conjunto de políticas de seguridad para abordar la violencia e inseguridad generada por las maras. Desde un comienzo varios autores dieron cuenta de cómo el presidente de El Salvador utilizó el aparato militar para abordar la problemática de la seguridad en El Salvador (Cristancho y Rivera, 2021). La primera acción destacable fue el Plan de Control Territorial que abarcó hasta seis fases que se desplegaron según regiones priorizadas; que incluyeron tanto operativos militares y policiales, como planes específicos en barrios vulnerables (Presidencia de la República de El Salvador, 2019; Anderssony Ramirez, 2024).
Para el año 2020, la cifra de homicidios en El Salvador se había reducido considerablemente, sin embargo, las pandillas mantenían bajo su control territorios y economías criminales, así como podían recurrir al incremento de la violencia y los asesinatos para ejercer presión al gobierno (Arévalo, 2023; InSight Crime, 2023). Tras un repunte de los asesinatos violentos en 2022 con más de 80 muertes en apenas tres días, el gobierno de Bukele propuso y fue aprobado por la Asamblea legislativa un estado de excepción que reducía diversas garantías constitucionales como el debido proceso (Ávalos, 2024; BBC News Mundo, 2022). El presidente Bukele emplea la expresión: “guerra contra las pandillas” para referir a un conjunto de operaciones realizadas por el gobierno para disminuir la delincuencia y violencia generada por las pandillas (InSight Crime, 2023).
Además, el gobierno de Bukele emprendió diversas reformas legales que coadyuvaron en las acciones de detención y encarcelamiento de pandilleros: en marzo de 2022 aprobaron un conjunto de reformas del Código Penal y del Código Penal Procesal cuyo objetivo era endurecer las penas, facilitar las detenciones y disminuir las garantías procesales a los miembros de las pandillas (Presidencia de la República de El Salvador, 2022), impusieron prisión para menores edad (Human Rights Watch, 2022), fueron aprobados los “juicios colectivos” que permiten la condena a grupos de personas que formen parte de una misma estructura criminal (Arévalo, 2023), entre otras. Algunas organizaciones de la sociedad civil han denunciado que estos cambios legislativos afectan negativamente los derechos fundamentales de las personas salvadoreñas (Human Rights Watch, 2022).
A diferencia de las políticas de mano dura de gobiernos anteriores, las medidas emprendidas por el gobierno de Bukele lograron un debilitamiento sustancial de las pandillas (InSight Crime, 2023). De acuerdo con cifras oficiales, cerca de 90 000 personas fueron detenidas desde que iniciara el régimen de excepción (Castellanos, 2025); lo que habría reducido drásticamente la cifra de homicidios (Esteban, 2023). A comienzos de 2023, junto con más medios humanos (militares y agentes de policía) para detener pandilleros, se hizo una destacada inversión en infraestructura carcelaria con la apertura del Centro para el Confinamiento del Terrorismo (Cecot) en Tecoluca (Izalco) con capacidad para 40 000 prisioneros (BBC News Mundo, 2023). Esta prisión fue creada para albergar a los líderes de las pandillas y aislarles de la sociedad (Quesada, 2024).
Estas políticas seguridad han sido en gran medida espectacularizadas por el gobierno de Bukele, especialmente en lo concerniente a: los grandes operativos para detener pandilleros, los despliegues de fuerzas militares y el encarcelamiento de presuntos pandilleros en el Cecot (Wolf, 2024). Mediante este espectáculo el gobierno salvadoreño proyecta control, fuerza y orden. El ejemplo más destacado de teatralización de las acciones de seguridad fue el video con factura cinematográfica que Bukele transmitió en sus redes sociales del traslado al Cecot de 2000 hombres con la cabeza rapada, semidesnudos —permitiendo dar cuenta de sus tatuajes— corriendo por el penal sin calzado y forzados a estar agachados (Girón, 2023).
Desde la declaración del estado de excepción, las denuncias de vulneración de derechos humanos, en los procesos que involucran medidas de seguridad del Estado, han aumentado considerablemente. En lo que respecta a los detenidos, baste con señalar que las autoridades habrían realizado detenciones arbitrarias en vulneración del debido proceso —incumpliendo con la presunción de inocencia, falta de acceso a abogado, no informar a las familias, entre otras— (Human Rights Watch, 2022; Amnistía Internacional, 2024b). Uno de los aspectos más preocupantes fue la detención de personas que no formaban parte de las pandillas, así que más de 8000 personas encarceladas fueron liberadas por las autoridades (Alemán, 2025). Se ha denunciado que varios cientos de personas han muerto encarceladas sin haber sido condenadas (Cristosal, 2023).
3. Metáforas conceptuales
Las metáforas conceptuales constituyen estructuras cognitivas fundamentales que posibilitan la comprensión de un dominio conceptual en función de otro. Esta noción fue desarrollada por George Lakoff y Mark Johnson en su influyente obra Metaphors We Live By (1980), donde sostienen que las metáforas no solo constituyen figuras retóricas para embellecer el lenguaje, sino que tienen implicaciones en la forma en que pensamos y actuamos. Por lo tanto, las metáforas son herramientas profundas de la cognición humana que organizan el modo de ver el mundo y orientan el razonamiento (Lakoff y Johnson, 1980).
Una metáfora conceptual implica el entendimiento de un dominio destino (meta) en función de un dominio origen (fuente); siendo que “un dominio conceptual es cualquier organización coherente de la experiencia” (Kövecses, 2002, p. 4, traducción propia). El dominio fuente, generalmente es más concreto y vinculado a la experiencia sensorial o corporal, sirve de base para estructurar el dominio meta, que suele ser más abstracto y complejo (Johnson, 1997). Un ejemplo clásico es LA MUERTE es UN VIAJE, en la cual las propiedades del dominio del viaje (viajero, destino del viaje, emprender el viaje, etc.) se transfieren al ámbito de la MUERTE (fallecido, más allá/otra vida, morir, etc.). De esta forma, expresiones de la vida cotidiana como “emprendió un largo viaje” o “se encuentra en el otro lado”, evidencian cómo la experiencia física de viajar estructura la manera de pensar sobre la muerte.
En el proceso de mapeo metafórico entre origen y destino, se distinguen dos tipos principales de correspondencias (Lakoff y Kövecses, 1987): 1. ontológicas, que son aquellas que conectan elementos estructurales entre los dominios, por ejemplo, “viajar” y “morir”; 2. epistémicas, que son aquellas que permiten trasladar conocimiento y formas de razonamiento del dominio fuente al de destino; por ejemplo, “si el viajero lleva equipaje” entonces “el difunto se lleva a la muerte lo que hizo en vida (sus recuerdos y experiencias vitales)”.
Así, la metáfora no opera de manera aislada en términos léxicos, sino que activa un marco semántico completo asociado al dominio de origen (Lakoff y Johnson, 1980). Este marco incluye no solo conceptos y experiencias, sino también emociones, valores y estructuras culturales; esta activación puede producir inferencias implícitas que moldean la manera en que se interpreta el dominio de destino (Croft y Cruse, 2008). Por ejemplo, la expresión “se encuentra en un lugar mejor” en el marco de la metáfora LA MUERTE es UN VIAJE proyecta emociones positivas como son la esperanza de que el final del viaje (la muerte) es un lugar mejor; consuelo para los que han perdido a un ser querido conque la persona fallecida estará mejor, entre otras.
Derivado de lo anterior, se puede decir que las metáforas conceptuales son especialmente útiles en los discursos políticos al poseer las siguientes propiedades: 1) pueden guiar el razonamiento de las personas y llegar a influir en el tipo de soluciones que consideran adecuadas para un cierto problema, pues se destacan ciertos aspectos mientras se ocultan otros (Mio, 1997; Thibodeau y Boroditsky, 2011), lo que conlleva dejar de lado en las discusiones ciertas alternativas válidas para solucionar el problema (Schön, 1979); 2) el establecimiento de los marcos cognitivos de un problema resulta crucial para los actores políticos, pues quien consigue hacer prevalecer sus metáforas también asienta las bases sobre los cuales se discutirán los problemas, obteniendo con ello una gran ventaja en el debate público (Schön, 1979; Lakoff, 2007); 3) conceptualizan un determinado objeto de forma visual, sencilla y sintética, haciendo que ideas complejas sean accesibles para una audiencia amplia (Lakoff y Johnson, 1980; Segovia, 2010); 4) permiten la persuasión por medio de las emociones, las metáforas conceptuales implican trasladar las emociones que supone el dominio de origen al dominio de destino (Mio, 1997). Esto resulta clave para incidir en las percepciones y actitudes de la audiencia, sobre todo en el discurso político actual donde el aspecto emocional del mensaje se considera más persuasivo y se privilegia sobre el componente racional (Ferrari, 2007).
4. Corpus
El corpus de textos de este trabajo lo componen dos fuentes primarias que fueron seleccionadas por su relevancia en la difusión de las narrativas del presidente. Primero, cinco discursos y declaraciones públicas sobre las pandillas y las medidas respecto a estas (tabla 1), que van dirigidos de manera particular a la ciudadanía salvadoreña.
Tabla 1. Discursos seleccionados para el análisis de narrativa, Nayib Bukele, 2022-2024

Fuente: elaboración propia, 2025.
Segundo, mensajes en redes sociales. Antes de ser elegido, Bukele era conocido por su presencia en redes sociales y su uso estratégico de estas para promover ciertas narrativas, particularmente entre las audiencias más jóvenes (Grasetti, 2020; Marroquín y Rivera, 2025). Los mensajes en redes sociales permiten la comunicación con la ciudadanía sin filtros ni intermediarios (Marcos, 2018; Marroquín y Rivera, 2025). En particular, son analizados los mensajes del presidente en la red social X (antes Twitter), considerada esta última el espacio virtual para el debate público en Internet y donde los líderes políticos difunden la información política a la ciudadanía (Grasetti, 2020; Freire, 2020; Mila et al., 2022; Montaño, 2024). Estos mismos mensajes también son publicados en otras redes sociales como Facebook, lo que suma otras audiencias (Buccafurri et al., 2015).
La selección de mensajes en X se realizó buscando en la cuenta oficial del presidente (@nayibbukele) términos, tales como: régimen de excepción, estado de excepción, pandillas, pandilleros y seguridad. Primero, se seleccionaron aquellos mensajes publicados desde el 26 de marzo de 2022 hasta el 21 de junio de 2025, que versasen sobre las pandillas o el estado de excepción (un total de 147 mensajes); en un segundo filtro se seleccionaron 68 mensajes que utilizaban metáforas en referencia a las pandillas o a la políticas seguridad
—particularmente al estado de excepción—.
4.1 Metáforas bélicas: LAS ACCIONES CONTRA LAS PANDILLAS son UNA GUERRA y LOS PANDILLEROS son TERRORISTAS
Las metáforas bélicas tienen un largo historial para describir las políticas públicas, incluyendo las medidas contra diferentes formas de criminalidad, como son la “guerra contra el crimen” de Richard Nixon o “la guerra contra las drogas” de Ronald Reagan (William, 1995; Flusberg et al., 2018). Las metáforas de guerra funcionan porque apelan a esquemas mentales ampliamente conocidos (conflicto entre bandos “ellos: el mal” contra “nosotros: el bien”, soldados, enemigos, batallas, conquistas, etc.) que facilitan la compresión de otros más complejos (como es el caso de las acciones respecto al crimen); permiten favorecer un cierto razonamiento con un mínimo esfuerzo para su compresión; motivan a la acción de la administración y de la ciudadanía; facilitan la comprensión de temas complejos como son la pobreza, el crimen o las enfermedades; producen resonancia cultural, entre otros (Nerlich et al., 2002; Segovia, 2010; Flusberg et al., 2018; Rivera, 2025). Asimismo, una de las funciones esenciales de las metáforas de guerra es la apelación al miedo, lo que frecuentemente es una manera para controlar y disciplinar a una determinada población que enfrenta una situación de riesgo (Orbezogo y González-Abrisketa, 2021).
Las metáforas bélicas suelen implicar: engaños y manipulaciones, una simplificación excesiva de la realidad y de la complejidad de los problemas sociales —por ejemplo, el crimen causado por criminales que actúan solos debido a su supuesta debilidad moral innata, en vez de ahondar en los factores sociales explicativos del fenómeno delictivo—; polarización política, legitimar medidas extremas —como el uso de la violencia y las vulneraciones de derechos humanos—; pueden implicar la estigmatización de ciertas poblaciones, entre otros (Flusberg et al., 2018; Nerlich et al., 2002; Kim, 2007; Orbezogo y González-Abrisketa, 2021; Cristancho y Rivera, 2021).
La guerra contra el crimen supone una tarea interminable para los gobiernos por más que pasen los años. La “única solución” pasa por establecer una guerra continua y la captura de un número creciente de personas que incumplen la ley. En otras palabras, un modelo de justicia que etiqueta a ciertas poblaciones como criminales (por ejemplo, en el caso de El Salvador a los jóvenes de bajo estatus socioeconómico), se avoca a la construcción de más cárceles, así como dedicar más medios humanos y materiales a perseguir y castigar criminales (Kim, 2007).
Desde marzo de 2022, Bukele recurre incesantemente a las metáforas bélicas. Destaca el empleo del dominio de la GUERRA para referir a las ACCIONES CONTRA LAS PANDILLAS (dominio de destino). Así, las medidas emprendidas contra las pandillas, tras la proclamación de estado de excepción, fueron denominadas como “la guerra contra las pandillas”. Por más de tres años, especialmente en 2022, uno de los hashtags más empleados por el presidente, en los mensajes que publicó en la red social X, fue el de #GuerraContraPandillas (en 36 ocasiones).
Como era de esperar, el 2 de junio de 2022, tras cumplirse tres años de gobierno y apenas dos meses de la proclamación del estado de excepción, el discurso frente a la Asamblea Legislativa de Bukele, tuvo como tema principal: la guerra contra las pandillas. Al comienzo del discurso Bukele señala que:
Fragmento 1. Estamos a punto de ganar la guerra contra las pandillas. Y este no solo será un triunfo a nuestra policía nacional civil y de nuestra fuerza armada o de este gobierno, sino que será un triunfo de todo los que amamos este país. Esta es la batalla más difícil que hemos conquistado hasta ahora, incluso mayor que la pandemia y vamos a seguir luchando para ganarla con todas nuestras fuerzas. Y aun con la oposición con sus panfletos sus ongs digan lo contrario y hasta deseen haya otro derramamiento de sangre… (Noticias de El Salvador, 2022, mins. 5:32-7:00).
El discurso finaliza con un llamamiento a los salvadoreños para que respalden ciegamente la guerra contra las pandillas:
Fragmento 2. Hago un llamado a todos los salvadoreños a que apoyemos sin titubeos esta batalla. No desaprovechemos la única oportunidad que vamos a tener, no hay otra, lo logramos ahora o no lo logramos nunca. Tenemos que derrotar el mal para que el bien gane. Vamos a seguir luchando contra todos los enemigos de nuestro pueblo mientras Dios nos dé vida. El Salvador que por tantos años fue de las pandillas al fin es nuestro (Noticias de El Salvador, 2022, mins. 38:35-39:07).
En un comunicado en el que se anuncian más soldados y policías para la guerra contra las pandillas, Bukele emplea de igual manera la metáfora bélica para dar cuenta de cómo las acciones contra las pandillas suponen realizar incursiones en territorio enemigo:
Fragmento 3. “Nos va a ayudar a combatir más a las pandillas en esta guerra que tenemos con ellas. Y la fase 4, de la cual son fruto ustedes, es el incremento de la fuerza armada al doble y la incursión en los territorios de las pandillas” (Bukele, 7 de abril de 2022, mins. 1:27-1:41).
Los fragmentos 1, 2 y 3 muestran como los discursos presidenciales describen las medidas para enfrentar las pandillas en términos bélicos, siguiendo patrones similares a los observados en otros contextos (William, 1995; Flusberg et al., 2018). La polarización entre “ellos” (los enemigos de nuestro pueblo) y “nosotros” (el pueblo salvadoreño), inclusive en términos de “el mal” contra “el bien”, es frecuente tanto en los discursos que apelan al dominio conceptual de la GUERRA como en los discursos populistas (ver fragmento 2). En este sentido, el gobierno de Bukele se muestra como un “ejército defensor” frente al “enemigo interno” (Rivera, 2025, p 110).
El uso de las metáforas bélicas sobresimplifica la problemática de lidiar con las pandillas, pues obtener una “victoria” en esta “guerra” se traduce de manera univoca en el encarcelamiento de todos los integrantes de estas organizaciones criminales. Cabe señalar que el discurso oficial de gobierno salvadoreño enfatiza que el estado de excepción era la única manera de acabar con el dominio de las pandillas (Freeman, 2025); incurriendo en una falacia de falsa dicotomía, pues presentaban solo dos posibilidades —o se aplica el estado de excepción o las pandillas acabarán con El Salvador—, pero en realidad existen otras alternativas.
Con estas metáforas, las acciones más drásticas en contra de las pandillas —como son las detenciones sin el debido proceso y el encarcelamiento de los integrantes de las pandillas por tiempo indefinido, dedicar ingentes cantidades de militares y policías, el endurecimiento de las penas en los códigos penales y la vulneración de los derechos humanos de los pandilleros— se presentan como medidas razonables y legítimas para abordar el problema, especialmente en el marco de una “guerra”.
Resulta imprescindible señalar la gran carga emocional que trae consigo el dominio de la GUERRA en el contexto de las maras en El Salvador. La apelación al miedo y la necesidad de “victoria” resultan evidentes, por lo que significaría una “derrota” en términos de continuidad de las muertes, las extorsiones, etc. Así como se ofrece la esperanza de un final feliz: “estamos a punto de ganar la guerra contra las pandillas” y en “El Salvador que por tantos años fue de las pandillas al fin es nuestro” (ver fragmentos 1 y 2).
Una metáfora conceptual complementaria a LAS ACCIONES CONTRA LAS PANDILLAS son UNA GUERRA, es la de que LAS PANDILLAS son ORGANIZACIONES TERRORISTAS. Aunque no existe una definición generalmente aceptada de terrorismo, se trata de un concepto que infunde temor, reprobación, entre otras emociones negativas, pues se consideran acciones con la mayor reprobación social. Toda esta emotividad frente a los denominados terroristas ofrece un mayor grado de aceptabilidad de cualquier acción en contra de estas personas, incluyendo la aceptación y la consideración de penas más extremas que no corresponden con la gravedad del delito, que inclusive conlleven vulneraciones de derechos humanos (Torres, 2010; Musto, 2020).
En numerosos discursos, comunicados y mensajes en redes sociales, el presidente Bukele refiere a las pandillas como grupos terroristas, organizaciones terroristas y a los pandilleros como terroristas.
Fragmento 4. Llevamos más de 36 mil terroristas capturados y hemos incautado miles de armas y millones de dólares en drogas en efectivo (Noticias de El Salvador, 2022, mins. 20:03-20:11).
Para un mayor desarrollo e institucionalización de esta metáfora, el presidio inaugurado en 2023 para encarcelar a los integrantes más peligrosos de las pandillas recibió el nombre de Centro para el Confinamiento del Terrorismo (Cecot). En uno de los 17 mensajes en la red social X que refieren a los pandilleros como terroristas se señala:
Fragmento 5. Les presento la construcción del: CENTRO DE CONFINAMIENTO DEL TERRORISMO En esta #GuerraContraPandillas y gracias al Régimen de Excepción, hemos arrestado a más de 40,000 terroristas. Pero aún falta camino por recorrer… (Bukele, 21 de junio de 2022).
El uso de esta metáfora por Bukele significa traer a colación todo el campo semántico del terrorismo, un término que emplea como base de legitimación para criminalizar de manera absoluta a los integrantes de las pandillas; pues no hay un enemigo más peligroso que los terroristas (Rocha, 2022); así como la aplicación de leyes y políticas cada vez más duras, sin importar los riesgos que estas impliquen en términos de vulneraciones de derechos humanos. Además, la designación de las maras como organizaciones terroristas no es solo una cuestión discursiva, pues dicha declaración en el ámbito legal conlleva consecuencias legales para las mismas y sus integrantes (Nájar, 2015).
4.2 Metáforas médicas: LAS PANDILLAS son UN CÁNCER, El SALVADOR un PACIENTE y LAS POLÍTICAS EFECTIVAS son una MEDICINA AMARGA
Aunque no tan ampliamente utilizadas como las bélicas, las metáforas médicas también tienen algunos antecedentes históricos notables. Maquiavelo en obras como “El Príncipe” y los “Discursos sobre la primera década de Tito Livio”, emplea la metáfora médica que equipara el cuerpo político con el cuerpo humano para entender la naturaleza y el funcionamiento del Estado, así que los conflictos políticos son las enfermedades y el gobernante ejerce de médico que debe hacer un diagnóstico de los males del Estado y aplicar un remedio para restaurar la salud del cuerpo político (Andrada-Zurita, 2021).
La metáfora del crimen como enfermedad influye en las respuestas sociales a las que conductas tipificadas como delitos; llegando inclusive a desarrollarse aproximaciones al crimen, que abordan esta problemática con las mismas metodologías y estadísticas con las que se abordaría una enfermedad infecciosa (Potter, 2018). Asimismo, las metáforas sobre enfermedades no solo activan nociones de sentido común en cuanto a la forma en que se debe operar respecto a las mismas (ya sea el crimen, una crisis económica u otra cuestión), sino que es traen consigo todo el conjunto de emociones que estas producen, como son el rechazo, la angustia y el miedo (Segovia, 2010).
El presidente Bukele para referir a las pandillas hace uso de la metáfora médica: LAS PANDILLAS son UN CÁNCER. Aunque no está presente en sus mensajes en la red social X, esta metáfora sí que ocupa un lugar prominente en sus discursos a lo largo de los más de cuatro años de estado de excepción. El uso de esta figura retórica aparece en las intervenciones del presidente de 2022 para legitimar las acciones del estado de excepción:
Fragmento 6. Hay una señora que dijo: “tan bueno el presidente, pero con esto que he hecho ya no lo vamos a querer”. Estaba contenta por todas las cosas que el gobierno ha hecho, cuando manejó la pandemia, alimentos, computadoras para los niños, pero estaba molesta porque habíamos arrestado a su hijo. Me refiero a las 50 o 60 personas que fueron a protestar afuera del penalito, por su familiar. Las pandillas están entrelazadas en nuestra sociedad por eso curar a nuestro país de las pandillas es como curar un cuerpo con cáncer, pero, es eso, o que muramos de cáncer (Bukele, 7 de abril de 2022, 8:15-8:53).
En años posteriores sigue siendo una metáfora predilecta de Bukele describir cuál era el problema de pandillas y como debió ser atendido por medio de políticas públicas agresivas contra el crimen. Así en rueda de prensa tras su reelección, el presidente relataba:
Fragmento 7. El Salvador tenía un cáncer con metástasis, porque estaba en todos los lugares del país, en todas las zonas, el 85% del territorio estaba controlado por las pandillas
[…] Hicimos la cirugía, hicimos quimioterapia, estamos haciendo la radioterapia y vamos a salir sanos, ya sin el cáncer de las pandillas (Ulloa, 2024, mins. 25:39-26:13).
Al observar el uso que el presidente hace de la metáfora LAS PANDILLAS son UN CÁNCER, (véanse, por ejemplo, fragmentos 6 y 7), se puede concluir que la misma cumplía al menos dos funciones en el discurso: por un lado, apunta a que la problemática de las pandillas requiere de un abordaje similar al de un cáncer (Andersson y Ramirez, 2024). De este modo se justifican medidas extremas como son las que se emplean contra el cáncer —quimioterapia, radioterapia y extirpación—; que en cuanto a las políticas de seguridad en El Salvador serían las detenciones masivas sin las suficientes garantías judiciales. Por otro lado, descalificaba las críticas al régimen de excepción al insinuar que parte de la sociedad se encuentra contaminada o entrelazada con las pandillas. En este marco conceptual, quienes cuestionan o se oponen a las medidas de seguridad son interpretados como parte del cáncer, lo que desplaza el debate político hacia una lógica médica donde la crítica queda deslegitimada al considerarse una extensión de la enfermedad.
La carga emocional de esta metáfora es destacada, el cáncer es una de las enfermedades más temidas por las personas por ser considerada sinónimo de muerte (Sontag, 2012), lo que implica una sensación de urgencia en el tratamiento porque la efectividad de este depende de la rapidez con la que es suministrado (Andersson y Ramirez, 2024; Restrepo et al., 2025). Además, esta metáfora médica también abre un espacio para la esperanza, si se hacen todos los tratamientos agresivos “vamos a salir sanos” (ver fragmento 7). A pesar de que haya metástasis —la enfermedad se extiende por otras zonas del cuerpo— y el cáncer se vuelva terminal, la política pública de Bukele resulta exitosa y milagrosa, porque acabaría con las pandillas y logra curar una enfermedad incurable. De este modo el presidente se vende como un héroe salvador (Restrepoet al., 2025).
En el discurso de investidura de su segundo mandato emplea una alegoría, que se extiende por varios minutos, donde la metáfora del cáncer viene acompañada de otras metáforas médicas complementarias, para promover no solo la legitimidad de sus políticas, sino para atacar a sus opositores y convencer a sus votantes de apoyar las políticas públicas que están por venir.
Fragmento 7. Imagínense a una persona que va al doctor que ha vivido muchos años toda la vida enfermo, varias enfermedades y prácticamente se ha acostumbrado a vivir con ellas sufría del corazón, uno de los riñones no le funcionaba, tenía hipertensión, le fallaba el hígado, un montón de enfermedades de toda la vida. A pesar de todo, seguía con vida, mal, pero con vida. Pero de repente se empezó a sentir aún peor de lo normal, así que decidió ir donde un doctor que le dijo ‘No se preocupe, no es tan grave, sigamos así’; luego, se puso peor, fue con un segundo doctor, un tercer doctor y le dijeron lo mismo que el primero. Fue donde un cuarto médico y este le dijo ‘Sí, la verdad, sí estás enfermo de algo grave y crítico y nuevo, pero este tratamiento te va a curar, el tratamiento no funcionó. Y así los primeros doctores, unos no le dieron importancia y otros le dieron tratamiento que solo la agravaron el problema, se había terminado convirtiendo en un cáncer y todo apuntaba a que era un cáncer terminal. Esta persona desesperada va donde un quinto, un sexto y un séptimo doctor, unos le mintieron, otros fueron negligentes, otros lo engañaron, otros estafaron y ninguno fue capaz siquiera de reducir el dolor. Es más, los últimos doctores le dieron un tratamiento que casi lo mata, incluso más rápido que la misma enfermedad, el cáncer parecía no tener cura y cada día estaba peor y peor. Finalmente cansado, pero todavía con un poquito de esperanza, fue con un octavo doctor y este último le dijo que sí había cura, le dijo desde el primer día que tal vez iba a tener que tomar medicina amarga, pero que lo iba a curar de ese cáncer. El doctor le dio el tratamiento y el paciente hizo y siguió las instrucciones al pie de la letra hasta que el cáncer desapareció. El cáncer había desaparecido prácticamente por completo: el paciente estaba curado. Esta persona decidió confiar en el doctor, sin quejarse, apoyándolo siguiendo la receta al pie de la letra y todo, gracias a Dios y al tratamiento comenzó a mejorar hasta que se curó del cáncer que todos le habían dicho que era terminal (Diario El Mundo, 2024).
En este fragmento del discurso de reelección se observa como cobran protagonismo varias metáforas médicas ligadas con la metáfora de LAS PANDILLAS son UN CÁNCER. En primer lugar, EL SALVADOR es UNA PERSONA/UN CUERPO CON ENFERMEDADES. El presidente hace una narración sobre la historia del país en la que se describe una sociedad repleta de problemas (en seguridad, economía, infraestructura, etc.) en términos de diferentes enfermedades (problemas del corazón, insuficiencia renal, la hipertensión, entre otras). En este contexto, las pandillas constituían el peor de los problemas, por lo tanto, la más temible de las enfermedades, esto es, un cáncer. O se abordaba urgentemente este problema o lo único que cabía esperar era la muerte.
Asimismo, los GOBIERNOS son conceptualizados como MÉDICOS COMPETENTES O INCOMPENTENTES. Los anteriores gobiernos son médicos negligentes y estafadores que dan tratamientos que incluso empeoran las cosas: “casi lo mata”, “cada día estaba peor y peor” y ni tan siquiera lograban “reducir el dolor” (ver fragmento 7). En contraste, el gobierno actual es un médico competente que tiene la cura contra el cáncer: la medicina amarga (ver fragmento 7). Se genera una idea de héroes (el gobierno actual) y villanos (los gobiernos pasados y la oposición actual).
Finalmente, LAS POLÍTICAS PÚBLICAS EFECTIVAS/ESTADO DE EXCEPCIÓN son una MEDICINA AMARGA. La expresión “medicina amarga” pretende legitimar las medidas de seguridad más polémicas y que tienen aspectos que la ciudadanía puede considerar negativos, como el régimen de excepción. Esta metáfora médica sugiere que un tratamiento efectivo puede ser “doloroso” y tener “contraindicaciones”, pero que es necesario para “sanar”; como habría sucedido con la cura del “cáncer de las pandillas”. El presidente advierte a los salvadoreños, que deben confiar en las medicinas amargas que va a recetar en el futuro pese a sus efectos desagradables —por ejemplo, una política fiscal expansiva—. En otras palabras, busca recabar un amplio voto de confianza a sus próximas políticas públicas y que hagan oídos sordos a los malos consejos de los doctores incompetentes —la oposición— (Baltazar, 2024).
5.. Conclusiones
Los hallazgos de este trabajo muestran que las dos metáforas más destacadas en el discurso de Bukele respecto a las pandillas y su modelo para lidiar con estas organizaciones criminales son: LAS ACCIONES CONTRA LAS PANDILLAS como UNA GUERRA y LAS PANDILLAS son UN CÁNCER. Ambas metáforas se complementan y fungen como herramientas de legitimación y persuasión, que simplifican una problemática tan compleja de resolver como es la situación de inseguridad en el país y producen repuestas emocionales —miedo, urgencia y esperanza—, que promueven apoyo social y político a las medidas excepcionales del gobierno. Por un lado, recurrir al dominio conceptual de la GUERRA implica la consideración de las pandillas como un enemigo temible que debe ser derrotado planteando las medidas más contundentes que sean posibles para garantizar la supervivencia. Por otro lado, al presentar el país como un cuerpo enfermo y a las pandillas como un cáncer terminal, se justifica la necesidad de acciones urgentes y drásticas para curar la enfermedad y sobrevivir. El análisis muestra cómo estas metáforas bélicas y médicas compelen a la ciudadanía salvadoreña a apoyar las políticas gubernamentales en materia de seguridad, así como refuerzan una forma de afrontar esta problemática de (in)seguridad basada en la confrontación y erradicación de las pandillas, con ello desplazando medidas alternativas de política pública —por ejemplo, la prevención o la reinserción, medidas policiales y militares dentro del marco constitucional, entre otras—.
Al igual que sus antecesores, el gobierno de Bukele ha optado por la “mano dura” en materia de seguridad, logrando una mayor contundencia y eficacia en sus acciones, pero también con un más amplio recorte de derechos y libertades de las personas salvadoreñas. No obstante, mientras sus predecesores mostraban una tendencia hacia un acusado debilitamiento institucional, el régimen de Bukele muestra un mayor grado de robustez dentro de una deriva hacia un régimen autoritario y populista. Esto último es algo que se ha logrado no solo a través de sus acciones, sino con sus discursos.
Las metáforas médicas empleadas por el presidente van más allá de la búsqueda de legitimidad de las acciones contra las pandillas y del estado de excepción; pues también sirven para 1) atacar a la oposición. En este contexto, cualquier crítica de la oposición se descalifica como un “tratamiento equivocado o malintencionado” de los “médicos negligentes y estafadores” del pasado; 2) recabar un apoyo incondicional a las políticas públicas que están por venir.
Tanto las metáforas bélicas como las médicas tienen marcados tintes populistas, futuras investigaciones podrían indagar en mayor profundidad sobre las metáforas populistas y otras estrategias discursivas empleadas por el gobierno salvadoreño para apelar al pueblo en su favor por medio de un lenguaje sencillo y emocional.
El éxito de las estrategias discursivas empleadas por Bukele no es una cuestión menor, porque es en gran medida a través del posicionamiento y control de las narrativas en torno a su modelo de gestión de las pandillas, que ha logrado: anular a la posición, dar apariencia legítima a la deriva antidemocrática y autoritaria de sus políticas, mostrarse como el salvador mesiánico del país, obtener índices muy elevados de aprobación ciudadana; así como la reelección (Marroquín y Rivera, 2025).
6. Referencias
Aguilar Villamariona, J. (2006). Los efectos contraproducentes de los Planes Mano Dura. Quórum. Revista de Pensamiento Iberoamericano, (16), 81-94. http://hdl.handle.net/10017/7848
Alemán, M. (27 de marzo de 2025). Seis crímenes en marzo, pero 8.000 inocentes fueron a prisión. El Salvador lleva 3 años en excepción. AP. https://apnews.com/article/el-salvador-estado-de-excepcion-regimen-tres-anos-2022-asesinatos-bukele-8413076bad6de8f1dbea20976c5a3332
Amnistía Internacional (2024a). El Salvador 2024. https://www.amnesty.org/es/location/americas/central-america-and-the-caribbean/el-salvador/report-el-salvador/
Amnistía Internacional (2024b). El Salvador: La institucionalización de la violación de derechos humanos tras dos años del régimen de excepción. https://www.amnesty.org/es/latest/news/2024/03/el-salvador-two-years-emergency-rule/
Andersson Costa, A. y Ramirez Ångman, A. (2024). Crisis and Control-The Rhetoric of President Bukele’s War on Gangs: A Qualitative Study Exploring El Salvador’s President’s Use of Populist Rhetoric to Legitimize Authoritarian Governance. https://www.diva-portal.org/smash/get/diva2:1892551/FULLTEXT01.pdf
Andrada-Zurita, C. Y. (2021). El Estado entre metáforas. Maquiavelo y el vínculo del ámbito médico con el ámbito político. Cuadernos del Sur-Filosofía, (50), 33-50. https://revistas.uns.edu.ar/csf/article/view/3839
Arévalo, K. (11 de agosto de 2023). ¿En qué consiste el “modelo Bukele” sobre la seguridad en El Salvador? VOA. https://www.vozdeamerica.com/a/en-que-consiste-el-modelo-bukele-sobre-la-seguridad-en-el-salvador-/7220308.html
Ávalos-Rivera, A. R. (2024). La reelección de Nayib Bukele: un análisis desde el discurso de la prensa y el concepto de polémica. Revista Panamericana de Comunicación, 6(2), 1-29. https://doi.org/10.21555/rpc.v6i2.3292
Baltazar Landeros, E. (6 de junio de 2024). La medicina amarga del doctor Bukele. Animal Político. https://animalpolitico.com/analisis/invitades/la-medicina-amarga-de-bukele
BBC News Mundo (27 de marzo de 2022). El Salvador: el Congreso decreta el régimen de excepción a pedido de Bukele por el incremento de homicidios. BBC. https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-60890821
BBC News Mundo (1 de febrero de 2023). La megacárcel que Bukele inauguró en El Salvador, el país con la mayor tasa de población penitenciaria del mundo. BBC. https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-64491586
Buccafurri, F., Lax, G., Nicolazzo, S. y Nocera, A. (2015). Comparing Twitter and Facebook User Behavior: Privacy and other Aspects. Computers in Human Behavior, 50, 1-13. http://dx.doi.org/10.1016/j.chb.2015.05.045
Bukele, N. [@nayibbukele] (21 de junio de 2022). Les presento la construcción del: CENTRO DE CONFINAMIENTO DEL TERRORISMO En esta #GuerraContraPandillas y gracias al Régimen de Excepción, hemos arrestado a más de 40,000 terroristas. Pero aún falta camino por recorrer… Red Social X. https://x.com/nayibbukele/status/1539400004250619904
Bukele, N. (7 de abril de 2022). Nuevo soldados y policías para la guerra contra las pandillas. [Archivo de Vídeo]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=Fyb4zf44TYQ
Bukele, N. (21 de noviembre de 2023). El crimen y la economía. [Archivo de Vídeo] YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=1KU-Tkh4yoQ&t=312s
Castellanos Guevara, L. J. (27 de agosto de 2025). El Salvador afirma que ‘destruyó por completo’ a las pandillas, pero mantendrá el régimen de excepción: ¿qué significa? El Tiempo. https://www.eltiempo.com/mundo/latinoamerica/el-salvador-afirma-que-destruyo-por-completo-a-las-pandillas-pero-mantendra-el-regimen-de-excepcion-que-significa-3485368
Cristancho Cuesta, A. y Rivera Andrade, C. I. (2021). La personalización y la legitimación discursiva de la militarización de la seguridad pública, en el gobierno de Nayib Bukele en El Salvador. Anuario de Estudios Centroamericanos, 47, 588-626. http://dx.doi.org/10.15517/aeca.v47i0.49384
Cristosal (2023). Informe: Un año bajo el régimen de excepción: una medida permanente de represión y de violación a los derechos humanos. https://cristosal.org/ES/informe-un-ano-bajo-el-regimen-de-excepcion-una-medida-permanente-de-represion-y-de-violaciones-a-los-derechos-humanos/
Croft, W. y Cruse, D. A. (2008). Cognitive linguistics. Cambridge University Press.
Diario El Mundo (1 de junio de 2024). El discurso completo de su investidura presidencial (transcripción). El Mundo. https://diario.elmundo.sv/politica/el-discurso-completo-de-nayib-bukele-en-su-investidura-presidencial-2024-2029
Esteban, J. (9 marzo de 2023). Las cifras detrás de Bukele: ¿ha mejorado la seguridad en El Salvador? ¿Y su economía? Libertad Digital. https://www.libertaddigital.com/libremercado/2023-03-09/las-cifras-detras-de-bukele-ha-mejorado-la-seguridad-en-el-salvador-y-su-economia-6993766/
Ferrari, F. (2007). Metaphor at work in the analysis of political discourse: investigating a ‘preventive war’ persuasion strategy. Discourse & Society, 18(5), 603-625. https://doi.org/10.1177/0957926507079737
Flusberg, S. J., Matlock, T. y Thibodeau, P. H. (2018). War metaphors in public discourse. Metaphor and Symbol, 33(1), 1-18. https://doi.org/10.1080/10926488.2018.1407992
Freeman, W. (2 de mayo de 2025). El Salvador se ha convertido en la Cuba de la derecha. El País. https://elpais.com/us/2025-05-03/el-salvador-se-ha-convertido-en-la-cuba-de-la-derecha.html
Freire Castello, N. (2020). Por qué es Twitter el territorio político digital. Polis, 15(2), 39-74. https://doi.org/10.24275/uam/izt/dcsh/polis/2019v15n2/freire
Girón, E. (20 de julio de 2023). Bukele, ese fenómeno de Twitter que se expande por Latinoamérica. Pie de Página. https://piedepagina.mx/bukele-ese-fenomeno-de-twitter-que-se-expande-por-latinoamerica/
Grasetti, J. (2020). El discurso político de Nayib Bukele en Twitter. Cuadernos del Centro de Estudios en Diseño y Comunicación, (XXIV), 205-224. https://doi.org/10.18682/cdc.vi112.4102
Human Rights Watch (2022). El Salvador: Reformas legislativas amenazan derechos fundamentales. Human Rights Watch. https://www.hrw.org/es/news/2022/04/08/el-salvador-reformas-legislativas-amenazan-derechos-fundamentales
InSight Crime (2023). El régimen de excepción (perpetuo) de El Salvador: Cómo el gobierno de Bukele sometió a las pandillas. https://insightcrime.org/wp-content/uploads/2023/08/El-regimen-de-excepcion-perpetuo-de-El-Salvador-Como-el-gobierno-de-Bukele-sometio-a-las-pandillas-InSight-Crime-Dec-2023.pdf
Johnson, M. (1997). The body in the mind: The bodily basis of meaning, imagination, and reason. University of Chicago press.
Kim, K. (2007). The “war” on crime and its rhetorical weapons: deconstructing the metaphors behind “law and order”. https://doi.org/10.13140/RG.2.2.29879.29604
Kövecses, Z. (2002). Metaphor. A practical Introduction. Oxford University Press.
Lakoff, G. (2007). No pienses en un elefante. Lenguaje y debate político. Universidad Complutense de Madrid.
Lakoff, G. y Johnson, M. (1980). Metaphors we live by. University of Chicago Press.
Lakoff, G. y Kövecses, Z. (1987). The cognitive model of anger inherent in American English. En Holland, D. y Quinn, N. (Eds.), Cultural models in language and thought (pp. 195-221). Cambridge University Press.
La Prensa Gráfica (24 de febrero de 2026). Asamblea aprueba prórroga 48 al régimen de excepción en El Salvador. La Prensa Gráfica. https://www.laprensagrafica.com/elsalvador/asamblea-aprueba-prorroga-48-al-regimen-de-excepcion-en-el-salvador-20260224-0045.html
Marcos García, S. (2018). Las redes sociales como herramienta de la comunicación política. Usos políticos y ciudadanos de Twitter e Instagram. [Tesis doctoral]. Universitat Jaume I. https://www.tdx.cat/bitstream/handle/10803/662817/2018_Tesis_Marcos%20Garcia_Silvia.pdf?sequence=1
Marroquín Parducci, A. y Rivera Andrade, C. I. (2025). Narrar para gobernar: The philosopher king salvadoreño y la construcción del poder en la era digital. En Rincón, O., Bruzzone, D. y Uribe, L. (eds.), Los YO narrativos. Relatos de poder en LATAM-Caribe. CLACSO.
Martínez-Reyes, A. y Navarro-Pérez, J. J. (2019). De la Mano Dura al Enfrentamiento Directo: vaivenes de las políticas públicas en El Salvador. Revista de Sociologia e Política, 27(71), 1-20. https://revistas.ufpr.br/rsp/article/view/72842
Martínez-Reyes, A. y Navarro-Pérez, J. J. (2022). Idiosyncrasy of gangs in El Salvador and its impact on public life. Oñati Socio-Legal Series, 12(4), 709-736. https://doi.org/10.35295/osls.iisl/0000-0000-0000-1261
Mila-Maldonado, J. A., Lara-Aguiar, J. A., Carrasco-Muro, C. D. y Narváez-Ruiz, E. E. (2022). Construcción política de Nayib Bukele en Twitter en el contexto del COVID-19. Universitas-XXI, Revista de Ciencias Sociales y Humanas, (36), 19-41. https://doi.org/10.17163/uni.n36.2022.01
Mio, J. S. (1997). Metaphor and politics. Metaphor and Symbol, 12(2), 113-133. https://psycnet.apa.org/doi/10.1207/s15327868ms1202_2
Molina, R. A. (2024). El flautista de Hamelin y Bukele: las notas de la autocracia electoral. Análisis Plural, (8), 1-18. https://doi.org/10.31391/nfkjx227
Montaño, E. (2024). ¿Democracia bajo acecho? La reelección en El Salvador y el discurso político de Nayib Bukele en Twitter. Revista Mexicana de Opinión Pública, (36), 109-135. https://doi.org/10.22201/fcpys.24484911e.2024.36.86837
Musto, V. (2020). Más sombras que luces: Maras centroamericanas y la categorización como terroristas en El Salvador. Perspectivas Revista de Ciencias Sociales, 5(9), 234-258. https://rephip.unr.edu.ar/bitstreams/eb977a84-7703-4c1f-b75b-08f6d90b52a8/download
Nájar, A. (25 de agosto de 2015). ¿Qué significa que declaren terroristas a las maras en El Salvador? BBC. https://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/08/150825_el_salvador_pandillas_mara_terrorista_an
Nerlich, B., Hamilton, C. y Rowe, V. (2002). Conceptualising foot and mouth disease: The socio-cultural role of metaphors, frames and narratives. Metaphorik, 2, 90-108. https://duepublico2.uni-due.de/servlets/MCRFileNodeServlet/duepublico_derivate_00082974/metaphorik_02_2002_Nerlich_et_al.pdf
Noticias de El Salvador (2 de junio de 2022). EN VIVO Resumen del discurso del presidente Nayib Bukele en su tercer año de gobierno. [Archivo de Vídeo]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=JcT0If7VpYA
Orbezogo Terradillos, J. y González-Abrisketa, M. (2021). Palabra de guerra: El caso de la narrativa bélica de Pedro Sánchez ante la pandemia COVID-19. Digithum: A relational Perspective on Culture and Society, (27)5, 1-11. https://doi.org/10.7238/d.v0i27.377481
Potter, R. H. (2018). The “Crime as a Disease” Metaphor: Vision, Power, and Collaboration in Social Problems Research. En Hanne M. y Weisberg, R. (Eds.), Narrative and Metaphor in the Law, (pp. 200-219). Cambridge University Press. https://doi.org/10.1017/9781108381734.014
Presidencia de la República de El Salvador (23 de junio de 2019). Presidente Bukele y Gabinete de Seguridad analizan resultados del Plan de Control Territorial en contra del crimen organizado. https://www.presidencia.gob.sv/presidente-bukele-y-gabinete-de-seguridad-analizan-resultados-del-plan-de-control-territorial-en-contra-del-crimen-organizado/
Presidencia de la República de El Salvador (31 de marzo de 2022). El Gobierno del Presidente Nayib Bukele promueve reformas a la legislación para aumentar años de cárcel a pandilleros. https://www.presidencia.gob.sv/el-gobierno-del-presidente-nayib-bukele-promueve-reformas-a-la-legislacion-para-aumentar-anos-de-carcel-a-pandilleros/
Quesada, J. D. (7 de febrero de 2024). Dentro del ‘Alcatraz’ de Bukele: “Es imposible escapar. Estos psicópatas van a pasar la vida entera entre estas rejas”. El País. https://elpais.com/america/2024-02-07/dentro-del-alcatraz-de-bukele-es-imposible-escapar-estos-psicopatas-van-a-pasar-la-vida-entera-entre-estas-rejas.html
Restrepo-Echavarría, N. J., González Chavarría, L. V. y Cano Muñoz, A. (2025). La derecha, su retórica y estrategia de legitimación. Austral Comunicación, 14(2), 1-29. https://ojs.austral.edu.ar/index.php/australcomunicacion/article/view/1553
Reyna, V. (2017). Estudio sobre las políticas de abordaje al fenómeno de las pandillas en El Salvador (1994-2016). En Hernández-Anzora, M. (Ed.), ¿Hemos perdido el combate contra las maras? Un análisis multidisciplinario del fenómeno de las pandillas en El Salvador. Friedrich-Ebert-Stiftung.
Rivera Andrade, C. I. (2025). Artilugios Discursivos de la Seguridad Pública durante la Administración Bukele: El Caso del Régimen de Excepción. Investigaciones UCA, 3(3), 108-112. https://doi.org/10.51378/iuca.v3i3.10312
Rubio, J. y Casique, A. (29 de octubre de 2024). The Burgeoning Regional Appeal of Mano Dura Crime-Fighting Strategies. CSIS. https://www.csis.org/analysis/burgeoning-regional-appeal-mano-dura-crime-fighting-strategies
Rocha Gómez, J. L. (2022). La utopía de Bukele: remilitarizar y encarcelar, traicionando los Acuerdos de Paz. Estudios Centroamericanos, 77(770), 129-150. https://revistas.uca.edu.sv/index.php/eca/article/view/7592/7819
Salas, M. F. y Siles, I. (2023). Pandemic populism and permanent campaigning: How Central American presidents build political legitimacy on Facebook. International Communication Gazette, 85(7), 580-600. https://doi.org/10.1177/17480485221139440
Segovia, T. A. (2010). La metáfora conceptual en el discurso político venezolano: Rómulo Betancourt y Hugo Chávez Frías. Revista Latinoamericana de Estudios del Discurso, 10(1), 9-33. https://doi.org/10.35956/v.10.n1.2010.p.9-33
Sánchez González, M. J. (2024). De las políticas de mano dura a la política del estado de excepción en El Salvador. ECA: Estudios Centroamericanos, 79(776), 13-46. https://doi.org/10.51378/eca.v79i776.8198
Schön, D. A. (1979). Generative metaphor: A perspective on problem-setting in social policy. Metaphor and thought, 2, 137-163. https://doi.org/10.1017/CBO9781139173865.011
Sontag, S. (2012). La enfermedad y sus metáforas/El sida y sus metáforas. Debolsillo.
Tello Chairez, J. A. (2026). Tensiones discursivas en la seguridad de El Salvador: las brechas entre el tuit y el testimonio. Más Poder Local, (63), 9-30. https://doi.org/10.56151/maspoderlocal.327
Thibodeau, P. H. y Boroditsky, L. (2011). Metaphors we think with: the role of metaphor in reasoning. PloS one, 6(2), 1-11. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0016782
Torres Vázquez, H. (2010). El concepto de terrorismo, su inexistencia o inoperancia: la apertura a violación de derechos humanos. Diálogos de Saberes: Investigaciones y Ciencias Sociales, (32), 77-90. https://revistas.unilibre.edu.co/index.php/dialogos/article/view/1930
Ulloa, F. (2024). Conferencia de prensa del Presidente Nayib Bukele el día de las elecciones, 4 de febrero. [Archivo de Vídeo]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=2cCufDkZOXg
William, N. E. (1995). Declaring War on the Home Front: Metaphor, Presidents, and the War on Drugs. Metaphor and Symbol, 10(2), 93-114. https://doi.org/10.1207/s15327868ms1002_2
WOLA (27 de septiembre de 2022). Corrupción y Régimen de Excepción en El Salvador: una democracia sin oxígeno. WOLA. www.wola.org/es/2022/09/corrupcion-estado-de-excepcion-el-salvador/
Wolf, S. (2017). Mano dura: el populismo ante el crimen y las pandillas. Nexos. http://seguridad.nexos.com.mx/?p=49
Wolf, S. (2024). El Salvador bajo Nayib Bukele: el giro hacia el autoritarismo electoral. Revista de Ciencia Política (Santiago), 44(2), 295-321. http://dx.doi.org/10.4067/s0718-090x2024005000122